Traumatismo dental en niños, cómo actuar

Uno de los motivos más frecuentes de consulta de urgencia en una clínica dental son los traumatismos, especialmente en el caso de los niños.

Cuando un niño sufre un traumatismo dental, en primer lugar, debemos diferenciar si el diente afectado es temporal (de leche) o definitivo.

A veces se produce la salida completa del diente con la raíz  incluida, lo que se conoce como avulsión dental. Los incisivos centrales superiores son los que sufren, con mayor frecuencia, este tipo de traumatismo.

Debemos considerar las lesiones traumáticas con carácter de urgencia. Por ello, es importante acudir a la clínica dental con la máxima rapidez. Para que así el odontopediatra pueda examinar y valorar el estado de los dientes y tejidos circundantes, y así determinar las pautas a seguir.

A continuación, vamos a describir los diferentes tipos de traumatismo dental.

Tipos de traumatismo dental en niños

  1. Fractura dental: muy frecuente en niños (por golpes accidentales jugando, por caídas). Si la fractura no afecta al nervio del diente se trata con la reposición del fragmento desprendido, o bien su reconstrucción mediante un empaste. En el caso de que sí afecte al nervio, será necesario tratar dicho nervio (endodoncia si es un diente definitivo, o pulpotomía si es de leche).
  2. Avulsión: Cuando por un golpe el diente sale por completo fuera de la boca. El que se pueda volver a colocar o no, dependerá del tiempo que pase fuera de boca y de cómo se traslade al dentista.
  3. También es posible que un golpe o caída solamente afloje los dientes, sin llegar a fracturarlos ni hacer que se caigan. En esos casos, también es preciso acudir a la clínica dental para que el odontopediatra pueda controlarlos y realizar el tratamiento necesario.

Traumatismo de un diente de leche

Ante una fractura, el odontopediatra deberá determinar si dicha fractura afecta al esmalte únicamente, esmalte y dentina, o si también afecta el nervio.

Dependiendo del alcance de la fractura, el tratamiento consistirá en reconstruir el diente con un empaste (si no afecta al nervio), o podría ser necesario, en casos más severos (nervio afectado) realizar un tratamiento pulpar propio y específico de dientes de leche. Llegando, incluso, a ser necesaria la extracción del diente.

Con relativa frecuencia, un traumatismo dental no produce ni fractura ni avulsión de los dientes. Pero si puede producir daño en el nervio, por eso, siempre después de un traumatismo deben realizarse controles periódicos para descubrir posibles complicaciones. Uno de los signos de afectación del nervio es el oscurecimiento del diente.

Cambio de color del diente por necrosis pulpar

Si observamos que el diente se oscurece, adquiriendo una tonalidad grisácea o marronácea, significará que el diente se está necrosando. Es importante acudir a consulta para que el odontopediatra valore la situación del diente y determinar, si fuera necesario, algún tratamiento (de nervio o incluso extracción).

Pueden aparecer otros signos, además del cambio de color, que nos alerten de una posible afectación del nervio.

  • Aparición de una fístula  (granito de pus a nivel de la encía del diente) o un flemón.
  • Dolor a la masticación o a los estímulos térmicos (dolor al comer o beber alimentos fríos o calientes).

Cómo actuar en caso de avulsión dental

El tratamiento odontológico para todo diente permanente avulsionado es el reimplante inmediato, el tiempo es clave para el éxito de este tratamiento. Cuanto más rápidamente se realice, mejor será el pronóstico.

Aunque el pronóstico a largo plazo del reimplante debe ser reservado, el diente puede mantenerse en boca durante varios años a la espera de un futuro tratamiento más definitivo.

Ante una avulsión dental, lo primero que debe indicarse a los padres es que se reimplante el diente en su alveolo de forma inmediata y lo mantengan en su posición ejerciendo una ligera presión con los dedos.

  • Nunca manipular el diente por la raíz, siempre por la corona.
  • No debe aplicarse en la superficie de la raíz ningún medicamento ni desinfectante.
  • Si la raíz está completamente limpia se reimplantará el diente tal y como está.
  • Si existiera algo de contaminación se procederá a un lavado con chorro contínuo de suero fisiológico durante varios minutos.
  • En caso de que el reimplante no fuera posible, el diente debe ser conservado en leche, suero fisiológico o en la propia saliva del paciente ( llevándolo dentro de la boca del propio niño o incluso de los papás).
  • El reimplante debería realizarse antes de una hora de la avulsión.

En todos los casos, se deberá acudir a la consulta dental lo más rápido posible, para que el odontopediatra valore la situación y determine el tratamiento a realizar en cada caso.

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