Cepillo manual Vs Cepillo eléctrico

Cepillo manual cepillo eléctrico

¿Cepillo manual o eléctrico?

Seguramente te lo has preguntado alguna vez, sobre todo cuando te toca cambiar el cepillo ( lo recomendable es hacerlo cada 3 meses), y  miras con indecisión la gran variedad de alternativas en la estantería de la farmacia o el supermercado. ¿Cepillo manual o eléctrico?

Los estudios al respecto habían arrojado conclusiones un tanto ambiguas, que se podían resumir en “Siguiendo una técnica correcta de cepillado, durante al menos 2 minutos y 3 veces al día, no hay diferencias significativas entre la eficacia de ambos cepillos”.

Pero los últimos estudios han decantado la balanza a favor de los cepillos eléctricos, ya que según se deduce eliminan un 21% de placa bacteriana, frente al 11% de los cepillos manuales, disminuyendo el riesgo de inflamación de las encías en un 11% los primeros, frente al 6% de los segundos. Como ya hemos visto en otros artículos, la presencia de placa bacteriana está ligada a la aparición de patologías orales como la caries, o la propia gingivitis. Por lo tanto, podemos afirmar que para el cuidado de la salud de nuestra boca resulta más eficaz el cepillo eléctrico.

¿Tiro a la basura mi cepillo manual?

No. Los cepillos manuales no deben ser denostados, es más, en algunas circunstancias son más recomendables, por ejemplo:

  • Tras una cirugía. En estos casos se requiere un cepillado más suave y cuidadoso. Con el cepillo manual controlamos mejor la fuerza y la presión que ejercemos durante el cepillado, por lo que son mas recomendables que los eléctricos, sobre todo si se se han aplicado puntos  de sutura.
  • Tratamientos de ortodoncia. La sensibilidad y el tacto que aporta el cepillo manual durante el cepillado hacen que sean más recomendables que los eléctricos en los pacientes con ortodoncia, para no interferir con la aparatología.
  • Encías sensibles o retraídas. Un cepillado muy  agresivo produce retracción en las encías, que puede derivar en sensibilidad dental al quedar expuestas las raíces de los dientes. Con el cepillo manual es mas fácil controlar la fuerza del cepillado ( aunque las últimas generaciones de cepillos eléctricos ya incluyen un sensor de presión que nos avisa en caso de ejercer mucha fuerza).
  • Higiene dental infantil. No hay una edad a partir de la cual el niño ya pueda usar un cepillo eléctrico, pero es recomendable que, al igual que primero aprenden a andar y después a correr o a usar antes el lapicero que el bolígrafo, afiancen una correcta técnica manual antes de pasar al cepillo eléctrico.

Ventajas de los cepillos eléctricos

Además de los datos citados anteriormente, en los que apuntábamos que eliminan más placa bacteriana y que reducen más la inflamación de las  encías, los cepillos eléctricos  tienen otra serie de ventajas:

  • La limpieza es más uniforme en todas las zonas de la boca.
  • Al ser más cómodo, es más fácil cumplir con el tiempo de cepillado recomendado (2 minutos), además ya incluyen un temporizador que nos avisa para cambiar de zona y así limpiar toda la boca por igual.
  • La dimensión del cabezal es menor que en el manual, por lo que facilita el acceso a zonas más difíciles como son las muelas del juicio.
  • Incluyen un sensor de presión, que nos avisa en caso de ejercer una fuerza excesiva que pudiese dañar esmalte o encías.
  • Los diferentes movimientos de las cerdas garantizan un mejor acceso a las diferentes partes del diente, eliminando más placa.
  • Al ser más  fácil de utilizar, está especialmente recomendado en personas con discapacidad o movilidad comprometida, que no pueden realizar una correcta higiene manual.



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