¿Por qué tenemos miedo de ir al dentista?

El miedo al dentista, conocido como odontofobia, es uno de los más extendidos entre la población actual. Se estima que casi el 50% de las personas siente temor solo de pensar en una visita al dentista y normalmente no está relacionada con una mala experiencia, sino con un temor injustificado a sentir dolor.

La cuestión es que las visitas periódicas al dentista son fundamentales para evitar estragos en nuestra salud buco dental. Recuerda que es importante solucionar los problemas lo antes posible para evitar problemas mayores como el cáncer bucal, que cada año mata a 500 personas más que los accidentes de tráfico. Pero, ¿por qué tenemos miedo de ir al dentista?

Miedo al dolor

En los siglos XIX y XX, los dentistas solían usar técnicas rudimentarias que no solamente eran molestas para los pacientes, sino también muy dolorosas. Pero además, durante muchas décadas, el dentista ha sido visto como «sacamuelas», por lo que infundía un gran temor. Hoy en día, se apuesta por la odontología preventiva, que intenta tomar medidas antes de que sea necesario aplicar el tratamiento.

Además, debes saber que la revisión dental no duele, por lo que nunca deberías dejar de acudir a una cita con el dentista como mínimo cada seis meses por miedo a que te hagan daño. Es importante que el dentista compruebe el estado de tu dentadura y encías para detectar posibles patologías que pudieran encontrarse en su fase inicial y que, por tanto, son más fáciles de solucionar con tratamientos menos dolorosos.

Una mala experiencia

El alto nivel de sensibilidad de nuestra boca hace que los dolores puedan llegar a ser terribles, por lo que una mala experiencia puede terminar creando un gran trauma para toda la vida. En estos casos es mejor cambiar de dentista y hablar con él para explicarle la situación, de modo que pueda ayudarte.

Además, es habitual que cuando hemos tenido una mala experiencia la contemos entre nuestros familiares y amigos, compartiendo nuestra inquietud, nuestro miedo y nuestra angustia. Pero no es frecuente que lo hagamos cuando la experiencia ha sido buena. Esto hace que la fobia se siga alimentando hasta límites que muchas veces ni siquiera podemos llegara imaginar.

Ansiedad

La ansiedad se produce por el temor a lo desconocido y a que alguien introduzca sus manos en el interior de nuestra boca con instrumental. Algo que no podemos controlar. En la actualidad, hay tratamientos como la sedación consciente que permiten que el paciente se relaje y que, al mismo tiempo, se mantenga consciente, por lo que incluso puede colaborar con el profesional durante el tratamiento. Además, si es necesario poner anestesia por vía intravenosa, los odontólogos cuentan con los conocimientos necesarios para poder administrarla sin causar molestias. No hay que olvidar que el objetivo de la anestesia es evitar el dolor al paciente.

Tratamientos Indoloros

Afortunadamente, hoy en día, las cosas han avanzado mucho y la mayor parte de los tratamientos odontológicos que se realizan son prácticamente indoloros, pero la gente sigue teniendo miedo a ir al dentista. Algunos por las batas blancas, el sonido molesto, el olor característico y la necesidad de permanecer en una posición incómoda. Pero otros sienten temor a la inyección a la hora de aplicar anestesia general, lo que tampoco tiene ningún sentido, ya que gracias a innovadoras técnicas como la sedación consciente, es posible realizar cualquier tipo de intervención sin sentir dolor y sin perder el conocimiento. Técnica en la que en Clínica TorreLara (Illescas) somos expertos.

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